Instrucciones para sonreir en una foto
Primero, olvida que hay una cámara.
Esto es más difícil de lo que parece. La cámara existe, está ahí, y alguien al otro lado va a apretar un botón en el momento menos pensado. Saber esto lo arruina todo. La sonrisa que surge cuando sabes que te están mirando no es una sonrisa: es una opinión sobre ti mismo.
Segundo, piensa en algo que no tenga nada que ver con el momento. Un perro que viste por la mañana. Una frase que te dijo alguien hace tres años y que todavía no entiendes del todo. El olor de un sitio al que no has vuelto.
Tercero, no te preocupes por los dientes.
Cuarto, acepta que la foto va a mentir de todas formas. Toda foto es una conspiración entre la luz, el tiempo y la química — o los píxeles, que es lo mismo pero sin olor. Lo que quedará no eres tú: es alguien que se te parecía un martes por la tarde, con esa luz, con ese jersey, con eso que acababa de pasar o estaba a punto de pasar.
Quinto, y esto es lo importante: no intentes parecer feliz. Intenta estarlo, aunque sea un segundo, aunque sea por el perro de antes.
El obturador hará el resto.
Llevas en esta foto más de treinta años sin envejecer. Yo, el que la mira ahora, no puedo decir lo mismo.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé la primera persona en comentar.