El hombre que se crea

Retrato a Julián Cánovas-Yañez

Disponibles en web: 20/20

«El hombre que se crea» es una serie fotográfica sobre la construcción del individuo como proceso consciente, material y continuo. El proyecto no plantea el retrato como representación, sino como campo de operaciones: un territorio intermedio entre fotografía y escultura donde el cuerpo se convierte en materia y la identidad en acto.

La obra nace de la colaboración con el artista multidisciplinar Julián Cánovas-Yáñez, cuya práctica atraviesa el cine, la pintura, la escultura y la literatura. Esta condición híbrida no solo define al retratado, sino que articula conceptualmente toda la serie: el sujeto no es objeto de representación, sino agente activo de su propia transformación.

A lo largo de la secuencia, el cuerpo aparece cubierto, fragmentado, reconstruido, emergente. La materia —orgánica, informe, inestable— opera como metáfora de un estado previo a la forma. No hay identidad fija: hay proceso. El individuo como obra en construcción permanente.

Las imágenes, suspendidas sobre fondo neutro y aisladas de cualquier referencia espacial, refuerzan esta idea de génesis. El cuerpo no habita un lugar: aparece. Se constituye ante la mirada del espectador como una presencia que se define en el tiempo, en la acción y en la transformación.

Formalmente, la serie dialoga con la tradición escultórica clásica —la figura emergiendo del bloque— y con prácticas contemporáneas del body art y la performance documental, donde el cuerpo es territorio de experimentación y soporte conceptual. La fotografía actúa aquí como dispositivo de registro, pero también como herramienta de abstracción: extrae al sujeto de su contexto para devolverlo como imagen esencial.

«El hombre que se crea» no es únicamente un retrato. Es una reflexión sobre la identidad como acto: sobre la voluntad de darse forma, sobre el individuo como construcción consciente e inacabada.

La serie está concebida como un conjunto coherente para exhibición o colección. Cada pieza funciona de manera autónoma, pero alcanza su sentido pleno en relación con la secuencia, donde el proceso de transformación se despliega como narrativa visual abierta.